Embalse de Nglanggeran
Un lago artificial en lo alto de una colina, con un atardecer inolvidable.
La subida nos dejó sin aliento, pero todo valió la pena al llegar. El embalse reflejaba el cielo y, a lo lejos, el Antiguo Volcán se alzaba imponente.
Llegamos al caer la tarde, esperando a propósito la puesta de sol. El cielo pasó despacio del azul al ámbar y al violeta. Nos quedamos quietos, de la mano, agradecidos de llegar juntos a un lugar tan hermoso.